Los aztecas decían que el guajolote es el bufón de los corrales.
En Europa sele llamo pavo de indias.
Un día, los naturales de  todas partes entendieron que resultaba difícil encontrar otra carne tan blanca y tan compacta. Pero  descubrieron de paso, que era carne que necesitaba su adobo, su relleno, su salsa.
Porque el bufón necesita condimentarse.